martes, 28 de octubre de 2025

Crítica de cine: “La Cena” (2025) de Manuel Gómez Pereira: una peli de tres tenedores

Ayer salí con harto de reír (o mas bien sonriente) por no llorar después de ver La Cena, la nueva película de Manuel Gómez Pereira, autor de insignes comedias noventeras que encantaban a papá, como Todos los hombres son iguales (1994), Boca a boca (1995) y El amor perjudica gravemente la salud (1996). Aunque en sus años de plenitud este director se dedicó a la comedia desenfadada, en su madurez —tras dirigir capítulos de las series Velvet o Gran Hotel— nos invita a cenar en la tradición de la tragicomedia, al más puro estilo berlanguiano.

La Guerra Civil constituye un grave drama para todo español que se precie, y tomarla a guasa no es plato de gusto para nadie —por no salirnos del tema culinario. Sin embargo, afrontar este sin dios con algo menos de gravedad ayuda a digerir mejor el drama de esta guerra fratricida, que aún se sigue colando en el imaginario actual, en la confrontación diaria entre izquierdas y derechas y con el siempre recurrente tema de la bandera rojigualda.

Se me ocurren intentos loables de acercarse a este fenómeno histórico quitándole algo de hierro al asunto, como la aclamada novela en clave de realismo mágico La península de las casas vacías, de Uclés (2024), o la película El laberinto del fauno (2006), del gran director mexicano Guillermo del Toro, un acercamiento en clave de fantasía a la Guerra Civil. Sin embargo, el principal precedente de La Cena radica en el hambre de la tragicomedia berlanguiana sobre la guerra: La Vaquilla (1985).

Pero vayamos a cenar con Franco, que es para lo que hemos venido. Dos semanas después de terminar la Guerra Civil, y con la entreverada excusa de celebrar ese hecho  Franco invita a 60 comensales, la flor y nata de la España vencedora, a una cena en el lujoso Hotel Palace, convertido en hospital de campaña. Recién liberada la capital del “terror rojo”, como dirían los ilustres comensales que asisten a tan magnánimo homenaje.

Los protagonistas encargados de preparar esta magna cena son: un desorientado teniente del glorioso ejército nacional, el maître del hotel —monárquico de costumbres liberales—, un falangista con tintes maníacos, y un equipo de cocina a punto de ser fusilado por ser un nido de comunistas. Entre ellos: un pobre sommelier ignorante y enamorado y  una jefa de cocina con dos ovarios, dirigente anarcosindicalista de la CNT, junto a otros personajes que no se pueden desmerecer (camareros falangistas y represaliados del Madrid republicano, una banda musical de señoritas, una ambiciosa mujer del teniente, un sargento grifado, un Franco tibio, una Collares dominante, una Guardia Mora servicial…). Ingredientes humanos esenciales para la preparación de una cena imposible, en un tiempo imposible y en un Madrid imposible.

Casas y San Juan el dúo interpretativo protagonista

A destacar la actuación de Alberto San Juan, cuya madurez —como la de Gómez Pereira— nos ha brindado este gran personaje, adalid del entendimiento entre las fuerzas vivas que organizan el convite. Comparte duelo artístico con el guaperas Mario Casas, que interpreta a un indeciso teniente con sueños de fotógrafo truncados por la guerra. No sé qué pensar de su actuación… cuando la veáis, me decís vuestra opinión.

Este cóctel de personajes solo puede llegar a ser explosivo. Nosotros, los espectadores, auguramos futuros desenlaces a lo largo del metraje para finiquitar la película. En un punto, me sugirió la película Evasión o victoria (1983), donde un equipo de los aliados de fútbol se enfrentaba a un equipo alemán y tenían que decidir si ganar o evadirse.

Parte del equipo de cocina. Recuerdo que un día familiar, que era mas bueno que un santo,  me dijo, yo no me dejaría operar por un medico de izquierdas. ¿Se dejará Franco preparar la cena por cocineros comunistas?

En fin, la película trata infinidad de temas que quienes tenemos reciente la lectura del libro de Uclés, o quienes somos conocedores del drama guerracivilista, tenemos muy a flor de piel. Por eso, uno no sabe si reír o llorar. Porque es tal la magnitud de la tragedia que aquí se cuece —junto a esos huevos que tanto gustan a Franco— que podemos visionar la cinta desde la seriedad más absoluta o desde una risa prudente pero constante, que no se apaga, que insiste en abrirse paso entre las sombras de la historia.

jueves, 9 de octubre de 2025

DECLARACION DE INTENCIONES DE PATRICK (Representante electo del Consejo Escolar) y Mi CESE COMO CONSEJERO ESCOLAR DEL COLEGIO SIGLO XXI

 Artículos publicados en los

 números 34 ( diciembre 2012) y 36 (junio 2013)


Como parte de mi despedida del cole estoy recuperando los artículos escritos en la revista 21 Siglos, en este caso viaje de una ida y una (rapidísima) vuelta, que diría el tío Bilbo Bolsón , y muy frustrante. Llevó en este cole dos dimisiones como Consejero y después como Interventor. Y es que uno no mide su entusiasmo o se desinfla cuando hay problemas. Tengo que recordar no tomar decisiones en caliente. Estoico cúrate a ti mismo.  En fin esto también es este colegio.


Estimados Padres-Madres:

 No sé cómo empezar estas líneas, no quiero que sea este el típico discurso post-electoral ni una frikada más de este candidato, complementaria al insólito hecho de haber hecho campaña. No quiero caer en el tópico ese de “gobernaré para todos los que me han votado y los que no me han votado”. Simplemente quería, con estas líneas, ponerme a vuestra disposición y poder transmitir vuestras inquietudes y propuestas al Consejo Escolar. 

Para lo cual propongo que la representación que me habéis conferido sea activa y vinculante, es decir, que no acabe en el hecho aséptico de haberme votado, que sería lo tradicional (esa democracia que no nos representa), sino que ése sea el principio de una participación democrática plena donde yo sea el representante de vuestras propuestas y decisiones. Sólo de esta forma me sentiré legitimado a cumplir con el mandato que me han otorgado las urnas. 

Para este proceso os habilito unos mecanismos de comunicación: email narbona__-_@gmail.com, dos teléfonos 6_ ________ y 917______, mi disponibilidad de padre de pasillo por las tardes (3 años B (Mario) y 5 años B (Rodro)) y unos mecanismos de participación: un grupo o foro en internet a la usanza de la democracia asamblearia o directa http://www.facebook.com/groups/104870299680026/ (para buscarlo en facebook escribid Asamblea Colegio Siglo XXI) y una convocatoria previa a cada Consejo Escolar, al más puro estilo Siglo XXI, es decir, lo que decíamos cuando yo era alumno de este colegio, cuando había un problema o había que tomar una decisión, eso de “lo voy a plantear en la asamblea”.



 Gracias por Vuestra Atención Patrick Narbona 

(padre de Infantil)


Unas breves palabras para anunciaros mi renuncia al cargo de consejero representante de Padres-Madres en el Consejo Escolar Las razones son sobre todo tiempo para compatibilizar esta digna tarea con la familia, el trabajo, la formación, el descanso y el tiempo libre. En su día, erróneamente, pensé que la carga del Consejo Escolar sería menor, pero me he dado cuenta de que no es así. Ya que no sólo se trata de las reuniones quincenales, sino de preparar los documentos, hacer propuestas que mejoren el cole, enterarse de lo que se cuece, de los problemas, conflictos, reunirse con los padres, sin contar con las comisiones a las que estoy adscrito y para las que afortunadamente no llegué a ser convocado... todo lo cual lleva un tiempo que no puedo asumir sin quitárselo a otras aspectos de mi vida. Todavía hoy, casi dos meses después de la renuncia, muchos Papás me conocen como Patri, el del Consejo Escolar. No obstante, estoy a disposición del colegio y de todos vosotros para trabajar en lo que se necesite. 

Patrick Narbona, padre de infantil p_______@yahoo.es


Con una foto parecida pero con dos pinchos
a esta me presente al Consejo Escolar, cartel que colgué 
de la puerta principal,
¿premonición del consejero 
de paja que fui?


jueves, 2 de octubre de 2025

TODO LO QUE (un padre­ - madre) QUISO SABER DE LA COOPERATIVA COIS COLEGIO SIGLO XXI MADRID Y NUNCA SE ATREVIÓ A PREGUNTAR

 publicado en 21 Siglos Nº 34 diciembre de 2012

Como parte de mi despedida del colegio que llega ya este año público en mi blog, artículos que he ido escribiendo para la revista del colegio.  En este concretamente se aborda el tema de la cuota de la cooperativa. Tal y como está la situación  que ha llevado  recientemente al CR a sacar un protocolo de actuación ante los impagos (que luego ha retirado para matizarlo ), quizás me anime a hacer una actualización, lo que no sé si 21 siglos me la querrá publicar. 


Frecuentemente, en el pasillo o en el parque, surgen entre los padres preguntas sobre la cooperativa que muchas veces quedan sin respuesta o se diluyen en el corrillo de turno. Me he animado a ponerlas por escrito e incluso a preguntarlas al Consejo Rector en la reunión de presentación de la cooperativa del pasado 10 de octubre de 2012. Las respuestas están sacadas de lo que dijeron los miembros del Consejo Rector presentes en aquella reunión; si alguna no es todo lo precisa que debe serlo, pido disculpas y les pido que, si lo consideran, la precisen con una respuesta más acertada y concisa. Mis valoraciones personales van en cursiva. 




1. ¿Qué supone ser cooperativista? 

No sólo supone pagar religiosamente la cuota todos los meses, sino que consiste en participar activamente en la gestión del colegio. Somos unos 480 cooperativistas. 

2. ¿Es la cuota de la cooperativa una especie de cuota de escolaridad o una aportación voluntaria? ¿Se puede desgravar? Si no es ni escolaridad ni aportación, ¿por qué se cobra por niño y no como concepto único? Por tanto, ¿tiene más votos un cooperativista que paga tres cuotas por tres hijos que uno que solo paga una?

La cuota de la cooperativa no es por la escolarización ni una aportación voluntaria. Por tanto, no se puede desgravar (aunque hay gente que la desgrava por su cuenta y riesgo). No se cobra por concepto único porque cubre parte de los gastos del alumno escolarizado. No tiene más votos un cooperativista que paga tres cuotas, ya que la cooperativa no responde a un modelo empresarial donde a más acciones más poder de decisión, sino a un modelo de gestión solidario. 

3. ¿Es obligatorio el pago? ¿Qué pasa si no lo puedo pagar? ¿Si dejo de pagar tengo derecho a que mi hijo siga escolarizado? 

Es obligatorio el pago, pero, evidentemente, si dejo de pagarla, mi hijo seguirá escolarizado, ya que su plaza está concertada con la Comunidad de Madrid (el concierto, unos 1.800.000 euros, supone el 60% de los ingresos del colegio). Al parecer existen unas becas COIS con un presupuesto anual del 1% de los ingresos de la cuota de cooperativa (estas becas se pueden solicitar en su plazo o cuando surge la necesidad). Lamentablemente, no se cubren, aunque paradójicamente sabemos que hay gente que se va del cole porque no puede pagar la cuota.

 4. ¿Los profesores con hijos escolarizados en el colegio pagan la cooperativa?

Solo pagan un 8% del total de la cuota. El colegio se hace cargo, como mejora laboral, del otro 92%.

 5. ¿Qué es el complemento COIS? ¿Existe, o es una leyenda urbana? ¿De dónde viene (compensación por no subida salarial en su momento, trabajo fuera de jornada laboral de los trabajadores, por las salidas a acampadas, granja no remuneradas…)? 

Según nos comentan en la reunión, las condiciones laborales de nuestro colegio son inmejorables, se paga bien y es un trabajo muy estable. El complemento COIS es una mejora de convenio y es algo así como un plus por la implicación con el proyecto del colegio.

 6. Un padre/madre implicado con el colegio que deja su tiempo y esfuerzo en beneficio del colegio, ¿paga la misma cuota que un padre/madre que no hace absolutamente nada? 

Evidentemente (y desgraciadamente), sí. La aportación de trabajo a la cooperativa, a las actividades del colegio, a la gestión, a las comisiones, a la organización de la fiesta…. es libre y voluntaria. Por tanto, no se obliga a ningún tipo de participación salvo, por supuesto, a la económica (cuota de la cooperativa).

 7. Con la cuota de la cooperativa, ¿se pagan únicamente las mejoras? 

No, la cuota supone unos 800.000 euros, es decir, un 25% de los ingresos del colegio. Una parte importante se dedica a las mejoras (plus de personal por encima del concierto, también llamado refuerzo), pero también cubre la beca COIS, material, actividades y otras cuestiones. 

 Como dato interesante: existe un plan estratégico en el que se ha planteado no incrementar la cuota de la cooperativa en los próximos cuatro años. 

8. ¿Qué pasa si la cooperativa tiene beneficios? ¿Se ha planteado que con los beneficios se rebaje la cuota? ¿Tenemos capacidad como cooperativa para endeudarnos? 

No hay beneficios, ya que todo se invierte en el colegio. Existe un fondo de reserva de unos 150.000 euros. Y se pidió un crédito para afrontar hace unos tres años el cambio de un muro. Hay capacidad de endeudarse, pero actualmente se prefiere no hacerlo y hoy en día tenemos unas cuentas saneadas. 

9. ¿Por qué los beneficios de la fiesta COIS no van para becas que paguen la cooperativa de las familias que no pueden pagarla? 

Sabemos que la cooperativa es solidaria hacia “fuera” pero ¿lo es hacia las familias que debido a la situación actual de destrucción de empleo y /o pérdida de poder adquisitivo a las que se les hace realmente difícil pagar las cuotas? La fiesta COIS no tiene beneficios (y eso a pesar de nuestras aportaciones familiares de tortillas, croquetas, chorizos, pimientos, mediasnoches...). Al parecer este es el primer año que los ha tenido (1600 euros). Pero, me pregunto, ¿para qué dedicarlo a pagar cuotas de las familias a quienes les resulta difícil pagarlas, cuando el presupuesto de la beca COIS no se agota? No tiene sentido dedicarlo a eso. Pero sí lo tiene emplearlo, por ejemplo, a reforzar la decisión del plan estratégico de no subir la cuota (ni siquiera actualizarla con el IPC) o incluso, por qué no, a bajarla.

 Patrick Narbona con la colaboración de Alberto Paralta (Papás de Infantil) 

Aclaraciones del Consejo Rector de 2012 (hechas a continuación del artículo) 

Queremos agradecer en primer lugar a Patrick y Alberto el trabajo de resumen de las preguntas (y las respuestas) que se hicieron en la presentación de la cooperativa a los nuevos socios, y a la redacción de la revista 21Siglos que nos haya dado la oportunidad de aclarar algunos puntos en el resumen. La publicación conjunta de ambos, resumen y aclaraciones, contribuirá sin duda a que todos conozcamos mejor el funcionamiento de nuestra cooperativa. 

En la respuesta a la pregunta seis se puede leer que La aportación de trabajo a la cooperativa [...] es libre y voluntaria. Quizá es más adecuado hablar de participación, y es libre en el sentido de que cada cual escoge cuándo, cómo y dónde participar, pero no es voluntaria. Así lo establecen los estatutos de la cooperativa en su artículo 11 y, más allá de la formalidad legal, es una idea implícita en el propio concepto de cooperativa. En nuestro caso concreto, la condición de socios de la cooperativa nos hace responsables del gobierno del colegio, de sus recursos y de la toma de decisiones vitales para su funcionamiento. Aclarada esta parte esencial del compromiso cooperativo, se entiende que la participación debe ir en función de las posibilidades e intereses de cada cual, y es en ese sentido en el que se dice que no se obliga a nadie a participar en ninguna actividad concreta.

 También queremos aclarar que una parte importante de los ingresos por cuotas de socios se dedica, además de a los conceptos que se listan en la pregunta siete, a pagar a trabajadores cuyo salario no está cubierto por el concierto educativo, ya sea total o parcialmente. No queda claro si el refuerzo del que se habla en la misma pregunta se refiere al complemento salarial que ya se mencionó antes (conocido coloquialmente como plus COIS) o a las recuperaciones, unas horas semanales que se hacen fuera del horario de clase habitual con los alumnos que lo requieren. 

Finalizamos con la reflexión final del artículo. En general, no existe una asociación de ingresos de una partida concreta (como los de la fiesta COIS, cuando los hay) a una partida de gasto determinada. El presupuesto disponible se gestiona de formal global, con criterios basados en el plan estratégico que se aprobó en la pasada asamblea general. Y en cuanto a la cuota, hay que tener en cuenta que congelarla no significa que no podamos gastar más que el año pasado. Significa que es necesario compensar por otra vía el incremento de gasto que se produce cada año debido a la inflación. Es decir, congelar la cuota implica una reducción efectiva del presupuesto. Habiendo partidas de gasto que es previsible que haya que aumentar, como la de mantenimiento -véase, de nuevo, el plan estratégico-, es prácticamente imposible que haya margen para bajar la cuota de socio

El Consejo Rector