lunes, 22 de diciembre de 2025

Crónica de sucesos de Moratalaz


Frente a la casa que atravesó la bomba

Moratalaz, conocido por su carácter tranquilo y residencial, guarda en sus calles historias que forman parte de la crónica negra de España. Durante la visita organizada por la asociación Somos Agua, recorrimos escenarios donde se escribieron páginas sorprendentes de nuestra historia reciente.

La ruta nos llevó por lugares marcados por sucesos tan diversos como atentados terroristas de ETA y del GRAPO, el célebre escondite de los 167 millones del Dioni, aquel vigilante que protagonizó uno de los robos más mediáticos del país, y también la bicicleta homenaje a Alberto, un bombero del Ayuntamiento de Madrid que perdió la vida tras ser atropellado mortalmente por un coche que circulaba en dirección contraria, picado con otro vehículo. Alberto, además, formaba parte de un grupo solidario conocido como “los cuatro de la empadilla”, dedicado al rescate de gatos, lo que añade un componente humano y emotivo a esta parada.


Uno de los sentidos homenajes a Alberto

Otra de las paradas destacadas fue la comisaría de Tacona, donde explicamos sus instalaciones y repasamos las noticias que han marcado la historia de este lugar, aportando contexto sobre su papel en sucesos relevantes del distrito.

Además, conversamos con vecinos que fueron testigos de un hecho insólito en 1985, cuando una bomba inerte cayó sobre una de las casas de Moratalaz durante unas prácticas de vuelo. Afortunadamente, el artefacto no explotó, pero el suceso quedó grabado en la memoria del barrio como una de sus historias más impactantes.

Durante la visita también se contaron anécdotas sobre cómo era atravesar el barrio de las Latas y el Parque Z en la época de la droga en los años 80, un tiempo marcado por la marginalidad y el riesgo, que forma parte del recuerdo colectivo de quienes vivieron aquella etapa.

Finalmente, se abordó un problema actual: los macro botellones que cada Nochevieja se concentran en la Lonja, generando importantes retos de seguridad y convivencia en la zona, lo que demuestra que la historia de Moratalaz sigue escribiéndose día a día.

En este punto una participante nos comentó que ella era amiga del hijo de uno de los heridos graves

En algunos puntos especialmente sensibles, como el atentado contra Miguel Miranda, guardia civil retirado que formaba parte de la banda de música de la institución, o la parada dedicada al ciclista Alberto, algunos narradores se emocionaron vivamente. Y es que no es lo mismo contar la historia que hacerlo desde lo personal, cuando los recuerdos y las emociones se entrelazan con los hechos.

Cada punto revelaba detalles desconocidos, anécdotas y curiosidades que nos hicieron mirar el barrio con otros ojos. Más allá de los hechos, lo que hizo especial la experiencia fue el ambiente: personas interesadas en la cultura, el debate y la historia, compartiendo datos y reflexiones. En cada conversación surgían aportaciones que enriquecían la visita, creando una sensación de comunidad y aprendizaje colectivo.

Esta ruta demuestra que Moratalaz no solo es un barrio con identidad propia, sino también un escenario donde se entrelazan episodios que marcaron la memoria criminal y social de España. Una experiencia imprescindible para quienes disfrutan explorando la historia desde sus rincones más oscuros.


Firmado:
Patrick Narbona (promotor de la ruta y socio de Somos Agua)
Rubén Martín Soto (vecino de Berlín y asiduo visitante de Moratalaz)


domingo, 14 de diciembre de 2025

La Gloria de Nuestra Infancia. Memorias de los hermanos Narbona Soriano (1949-1953)


Aunque nací en el año 1945 en Madrid y viví hasta la tierna edad de cuatro años en la calle Menorca 47 en el madrileño barrio de retiro, donde terminaba ese Madrid pobre y destruido por la guerra; no fue allí donde pasé el tiempo más feliz de mi infancia. Ese lugar fue el estrecho callejón de la Gloria, número cuatro, en el barrio de la Judería de Sevilla.

Más que una calle, era una estrecha calleja con mosaico de piedras en el suelo, paredes encaladas de blanco y ventanas o balcones enrejados enmarcados en amarillo donde se podía imaginar a una dama cortejada por un don Juan.

Nosotros, los hermanos Narbona Soriano, nacidos en Sevilla o en Madrid, fuimos niños de los años cuarenta y, como tales, producto de una época y una sociedad un tanto gris, que salía de una guerra que había devastado el país. Mis padres se casaron en 1939, recién terminada la guerra. Papá ejerció el periodismo hasta el año 1945 en la ciudad de Sevilla. Unas discrepancias con la dirección de su periódico, por sus abiertas simpatías probritánicas, le llevaron al cese y despido, ya que por aquella época los vientos políticos soplaban hacia la Alemania nazi. Este hecho supuso el traslado de la familia a Madrid, donde mi padre comenzó a trabajar en el Ministerio de Educación Nacional, aunque siguió ejerciendo periodismo para importantes publicaciones de la época como Marca, el Ruedo, Informaciones siendo uno de los fundadores de la revista 10 minutos.

Por dolorosos avatares de la vida, en el año 1949 nos trasladamos, momentáneamente huérfanos a vivir a la casa paterna, en aquel callejón de piratas y aventuras cercano a la torre más bella de mi vida: la Giralda. Dicen que los primeros años de vida son los que más influyen en la personalidad, y fueron esos, entre 1949 y 1953, los que marcaron para siempre mi amor por Sevilla.

La Gloria nos recibió llena de alegría y bullicio, de luz y agua, como el patio de aquella casa donde familia, amigos y vecinos se reunían y donde se nos trataba como a reyes. Al escribir estas líneas me doy cuenta de que el nombre de mi sobrina Gloria bien pudo ponérselo , mi querido, Paquito a su hija por las sensaciones de libertad y plenitud que aquella casa y sus habitantes nos regalaron. Y en cierto forma, yo termine enamorado y casado con otra Gloria, una chica segoviana, la mujer que yo más quiero, decía la jota.  ¡Bendita Gloria!

Aquel 1949 fuimos acogidos como califas en un reino de taifas: ese quinquenio en la capital hispalense, mientras Europa, sangraba herida de muerte por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial, nosotros disfrutamos de la paz, la libertad y el cariño. La abuela Pepa, el tío Pepe, los primos Narbona y toda aquella familia bulliciosa nos envolvieron en una felicidad que nunca podremos olvidar mientras vivamos.

La casa era muy grande, con dos alturas y una guardilla. Teníamos dos dormitorios para los hermanos y dos patios: el patio noble, donde se recibían las visitas, y el patio trasero, el patinillo como lo llamábamos, donde jugábamos a piratas, a guerreros del antifaz, a Pedrito y Alcázar, al Coyote, a los héroes de la guerra, a policías y cacos, a las tabas, las chapas, la peonza… . Allí organizamos verbenas y juegos junto a los primos, y allí también, en una tórrida siesta de agosto, el tío Pepe —al que no dejábamos dormir— nos lanzó un cubo de agua. ¡Qué alegría de infancia!

Se preocuparon mucho los “Pepes” (el tío y la abuela) de que fuéramos felices ante la ausencia paternal. En aquella época no hubo feria ni fiesta sevillana que no conociéramos: la Feria de Abril, la Semana Santa, el Corpus Christi. La muchacha y la abuela nos acompañaban por toda Sevilla. Y si hubo un lugar donde fuimos especialmente felices, fue en los jardines del Alcázar. Nuestro padre conocía al conservador un ilustre hombre que perteneció a la generación del 27 y nos dejaban entrar a nuestro antojo para convertirnos en piratas y corsarios, en guerreros cristianos y árabes, volando en alfombra mágica con la imaginación más allá de cualquier límite.

Fuimos todos al Colegio de las Esclavas del Sagrado Corazón. Era costumbre en la época que los niños pequeños, los chicos, fueran hasta la edad de la comunión al mismo colegio que sus hermanas. Luego, Paquito pasó al Liceo Francés, donde hubiéramos sido escolarizados los chicos si no hubiéramos vuelto a Madrid en el año 1953.

Llegados a este punto, pienso que nuestro carácter, nuestra forma de ser, ese amor por volver a Sevilla, nuestra personalidad se construyó en esos años y se afianzó en Madrid, en el gris de la calle Sainz de Baranda, en aquel piso interior que en cierta forma frustró nuestra alegría andaluza, aunque nunca la sometió, porque los hermanos siempre conservamos una alegría hispalense. Recuerdo a Paquito, aquel sabelotodo que tenía que imponer sus ideas, pero con una ternura exquisita. Me acuerdo de Fernán, el más cariñoso de todos, que sabía escuchar, aunque era muy cabezota. Me acuerdo de María Reyes, mi hermana pequeña, que era muy chiquita, muy bonita, pero tenía muchísimo carácter. Y cómo no, de la madre del grupo, Flavia, la hermana mayor que en aquellos años de ausencia paterna sostuvo con ternura parte importante de nuestra crianza .

Y yo, que en cierta forma desarrollé un carácter muy independiente, incluso escapista, que me brindaba la oportunidad —o la desdicha— de no entrar fácilmente en muchos juegos de los que allí se desarrollaron y sin embargo siempre dado a la alegría, a la risa y son famosas mis, por entonces, imitaciones de Cantinflas un recuerdo muy vivo que perduro en mis hermanos. Y cómo no, el tío Pepe, que fue como un padre para nosotros, cariñoso, amable, sonriente, juguetón, que nos llevó a la playa en esos veranos y en veranos que vendrían más tarde, cuando exiliados de la ciudad gris de Madrid pasábamos las vacaciones en la luminosa Sevilla, visitando la playa de Cádiz y asistiendo a fiestas y verbenas.

 

La foto que aquí vemos se hizo en el año 1950 en los jardines de Murillo, en Sevilla:
 plenitud de nuestra infancia y gloria nuestra.


Hoy, al mirar atrás, siento que aquellos años no fueron solo un capítulo de nuestra infancia, sino la raíz de lo que somos. Entre el bullicio de Sevilla, las risas en los patios, los juegos interminables y el cariño de quienes nos rodearon, aprendimos a amar la vida, la familia y la libertad. La calleja de la Gloria no fue solo una dirección: fue un universo donde la imaginación volaba más alto que la Giralda y donde cada instante se convirtió en recuerdo eterno.

Porque la verdadera riqueza no está en lo que se posee, sino en lo que se vive y se comparte. Y nosotros, los hermanos Narbona Soriano, fuimos privilegiados: hijos de una época difícil, pero dueños de una infancia luminosa y sevillana que aún hoy nos acompaña. Esa luz, esa alegría, esa Sevilla que nos abrazó, sigue viva en cada uno de nosotros… incluso en las que ya no están con nosotros (Reyes, Fernán y Paquito) y en cada mirada que se pierde evocando la foto de 1950 en los jardines de Murillo, donde fuimos, sin saberlo, los reyes de nuestra propia historia.

Para José Luis, en su 80 cumpleaños, con todo nuestro cariño.



Descendencia a fecha del cumpleaños con apellido Narbona (falta Lázaro, Rubén y Hugo)





sábado, 15 de noviembre de 2025

MI ULTIMA ACAMPADA

 Artículo publicados en el número 61 ( enero 2023)


Como parte de mi despedida del cole estoy recuperando los artículos escritos en la revista 21 Siglos, en este caso uno de los últimos que escribí, para despedirme de mis queridos Sigleros. Realmente no fue la ultima acampada todavía hice una mas, no tengo remedio, de hecho este año, que es mi ultimo en el cole me he metido en Guías de nuevo, que estaba prácticamente inoperativo,   para ver si le podemos dar un empujón. 

Recuerdo la primera acampada de Sigler@s, allá por 2016, en el Parque Nacional de Cabañeros lo que ha llovido en el cole desde entonces, recién salidos de una crisis institucional que dejó el cole patas arriba. Esa acampada fue multitudinaria, había ganas de poder encontrarnos en un escenario que no fuera de confrontación y tensión continua.

Por el camino nos hemos reencontrado con el colegio en la berrea de Cabañeros, nos hemos sentido incluidos en el grupo a pesar del frío que pasamos en la Serranía de Cuenca, hemos tenido una experiencia memorable remado en los pantanos de Ávila, conquistado un Castillo-Vigía en los Montes de Toledo, suspendiendo esta última acampada en 2021 por alta incidencia de Covid.

La última acampada ha sido en un lugar que estando tan cerca nadie diría que estaría tan lejos en todos los sentidos. El Parque Natural del Hayedo de Tejera Negra está enclavado en el Norte de la provincia de Guadalajara.



A diferencia de nuestra primera acampada ha sido casi familiar, tan solo 7 familias, 23 personas conviviendo como una micro cooperativa bien avenida, colaborando para cocinar tod@s juntos en una barbacoa llena de sonrisas y sabor, compartiendo el café recién hecho de una caravana con todo el campamento, y las plazas en los coches para bajar a la excursión, ayudando a montar y desmontar el campamento, a recopilar niños que se han ido a jugar al fútbol al pueblo…. A esa cooperación se ha unido la de Lucia López Cobaleda antigua alumna del Siglo y guía medioambiental en la zona, que además de enseñarnos mil cosas nos ha transmitido que otro tipo de vida más rural, más equilibrada y más enraizada con la naturaleza es posible.



En realidad, las acampadas no han cambiado mucho, se hacen en septiembre y asisten muchas menos personas que a nuestro ya famoso albergue en Piedralaves. Dormir al Raso conlleva no solo un equipamiento específico sino incomodidad y ganas de estar a ras de la naturaleza.

Junto con el ya tradicional Vivac de Sigler@s Montañer@s es de las actividades que más nos enraízan a la tierruca montañera.

Claramente los niños y las niñas son los grandes beneficiarios de esta actividad donde «CONVIVEn» el espíritu de aventura y la adoración al bosque, a la montaña, a los ríos, a los árboles, a los insectos, las flores, a la senda…

Esta ha sido mi última aventura al frente de mi tan querido Sigler@s Montañer@s. Han sido 7 años de verde y satisfacción, de sonrisas de los chavales y de interconexión comunitaria. Solo puedo estar agradecido a todas las personas y personitas que me han acompañado y han hecho posible este viaje que me ha sido tan imprescindible en mi vida adulta.

Muchas Gracias

Patrick Narbona Vargas
(Ex–guía de Sigler@s Montañer@s y papá del cole)

EN MEMORIA DE JESÚS ALMENDRO, EL SUSO DE LA PLAZA DEL 20

Hay cooperativistas que pasan por el colegio sin pena ni gloria, como si fueran fantasmas. No aportan nada ni para bien ni para mal, solo pagan religiosamente su cuota. No fue el caso de Jesús Almendro, papá de Raúl y de Lucía de 3º de la ESO, que falleció en Madrid  el pasado domingo día 2 de noviembre.

La lacra del cáncer se nos ha llevado a otros ilustres cooperativistas como nuestra añorada Arantzazu G. Almuzara, madre también de esa misma clase, y seguramente a otras personas que contribuyeron de manera significativa a esta institución educativa.

No puedo hablar de Jesús en su faceta de padre, ni de profesional de las artes escénicas… pero puedo hablar de la persona dispuesta a construir un cole mejor, que es el que yo conocí. Aunque mis recuerdos son difusos, intentaré escarbar en la memoria y echar mano de los de otros padres y madres del cole para arrancarle al recuerdo trazas de este Jesús que hoy rememoro.

Aunque nunca conecté personalmente con él.  Fueron muchos los foros que compartimos: yo como promotor de actividades de la asociación Convive y él como cooperativista cooperactivo, como yo llamo a las personas que transcienden el pago de la cuota contribuyendo de manera activa a engrandecer este colegio. Recuerdo que le llevaban unas ansias locas por participar, por proponer ideas siempre bien estructuradas y preparadas, escuchar opiniones, contrastar razonamientos, construir puentes…Le recuerdo vivamente asistiendo a excursiones de Siglero@s Montañer@s con Lucía y en alguna ocasión con Raúl, su hijo mayor. Siempre dispuesto a colaborar con la asociación, nos escribió esta sentimental crónica: . Era muy de Moratalaz, y eso se notaba. Participó también en nuestras rutas históricas por el barrio, contando sus anécdotas en numerosas ocasiones. De una y otra terminamos por conocerlo como el Suso de la plaza del 20, donde vivió casi toda la vida. El niño, el adolescente y el adulto nos supo transmitir la historia de ese lugar y la vivencia del territorio, cosa que le agradeceremos siempre.

Participó también en el ciclo de tertulias de literatura infantil. Le recuerdo sobre todo en la de Manolito Gafotas, donde nos dejó este relato. También en la pandemia, cuando convertimos las actividades de la asociación a formato digital, se asomó a varias actividades y le recuerdo en alguna de ellas fumando plácidamente desde el salón de su casa. Muy auténtico como siempre era.

También me viene a la memoria que se presentó al Consejo Rector en aquel glorioso tiempo de participación, donde había más candidatos que plazas, pero expuesta su disponibilidad no salió elegido. Me cuenta además María, su ex y mamá de Lucia, que siempre estaba dispuesto para montar el sonido en el Carnaval del cole y el montaje de escenario en la fiesta COIS. Y  padres y madres de su clase alaban el gran trabajo como coordinador, decorador e iluminador en el Pasaje del Terror que hizo la clase de su hija Lucía el año que cursaron sexto la generación de 2011.



Pero donde lo dio todo fue el proyecto Medialab-Prado Wonder Power  se lanzó a la piscina para acercar la filosofía y la reflexión al mundo de los niños y niñas. Tenía pasión por el tema, tanta que construyó un proyecto para el colegio, a través primero de Convive y después como extraescolar, pero ni una ni otra llegó a cuajar. Una pena, quizás este colegio no estaba preparado para tanta sabiduría (filosofía)… pero el que la sigue la consigue, y Jesús siguió insistiendo y consiguió, a través del ahora extinto proyecto de radio comunitaria Radio 21, la Onda Siglera, sacar un programa de filosofía para niños y niñas que tituló El Ojo del Cisne ,  nos deja como legado un lugar donde parar para pensar, reflexionar e imaginar junto a niñas y niños sobre preocupaciones comunes. Una pena que no tuviera continuidad; supongo que por diferentes causas vitales, entre otras, la enfermedad que se lo llevo.

 Ese es el Jesús que yo conocí, un tipo auténtico dispuesto a meditar sobre el porqué de las cosas,  ayudar,  dialogar y  encontrar puntos comunes de unión. Su legado a nivel de participación es este. Es lo que yo puedo decir de Jesús. Y quizás, si tuviéramos más cooperactivos como él, este sería un colegio aún más  diferente.

Gracias, Suso, donde quiera que estés, por reflexionar y construir.

Patrick Narbona

(ex-presidente de la asociación Convive y cooperactivista)


Aquí os dejo un semblante de una amiga y colaboradora en sus talleres de filosofía:
 https://www.wonderponderonline.com/blogenespanol/2025/11/2/adis-querido-jess


martes, 28 de octubre de 2025

Crítica de cine: “La Cena” (2025) de Manuel Gómez Pereira: una peli de tres tenedores

Ayer salí con harto de reír (o mas bien sonriente) por no llorar después de ver La Cena, la nueva película de Manuel Gómez Pereira, autor de insignes comedias noventeras que encantaban a papá, como Todos los hombres son iguales (1994), Boca a boca (1995) y El amor perjudica gravemente la salud (1996). Aunque en sus años de plenitud este director se dedicó a la comedia desenfadada, en su madurez —tras dirigir capítulos de las series Velvet o Gran Hotel— nos invita a cenar en la tradición de la tragicomedia, al más puro estilo berlanguiano.

La Guerra Civil constituye un grave drama para todo español que se precie, y tomarla a guasa no es plato de gusto para nadie —por no salirnos del tema culinario. Sin embargo, afrontar este sin dios con algo menos de gravedad ayuda a digerir mejor el drama de esta guerra fratricida, que aún se sigue colando en el imaginario actual, en la confrontación diaria entre izquierdas y derechas y con el siempre recurrente tema de la bandera rojigualda.

Se me ocurren intentos loables de acercarse a este fenómeno histórico quitándole algo de hierro al asunto, como la aclamada novela en clave de realismo mágico La península de las casas vacías, de Uclés (2024), o la película El laberinto del fauno (2006), del gran director mexicano Guillermo del Toro, un acercamiento en clave de fantasía a la Guerra Civil. Sin embargo, el principal precedente de La Cena radica en el hambre de la tragicomedia berlanguiana sobre la guerra: La Vaquilla (1985).

Pero vayamos a cenar con Franco, que es para lo que hemos venido. Dos semanas después de terminar la Guerra Civil, y con la entreverada excusa de celebrar ese hecho  Franco invita a 60 comensales, la flor y nata de la España vencedora, a una cena en el lujoso Hotel Palace, convertido en hospital de campaña. Recién liberada la capital del “terror rojo”, como dirían los ilustres comensales que asisten a tan magnánimo homenaje.

Los protagonistas encargados de preparar esta magna cena son: un desorientado teniente del glorioso ejército nacional, el maître del hotel —monárquico de costumbres liberales—, un falangista con tintes maníacos, y un equipo de cocina a punto de ser fusilado por ser un nido de comunistas. Entre ellos: un pobre sommelier ignorante y enamorado y  una jefa de cocina con dos ovarios, dirigente anarcosindicalista de la CNT, junto a otros personajes que no se pueden desmerecer (camareros falangistas y represaliados del Madrid republicano, una banda musical de señoritas, una ambiciosa mujer del teniente, un sargento grifado, un Franco tibio, una Collares dominante, una Guardia Mora servicial…). Ingredientes humanos esenciales para la preparación de una cena imposible, en un tiempo imposible y en un Madrid imposible.

Casas y San Juan el dúo interpretativo protagonista

A destacar la actuación de Alberto San Juan, cuya madurez —como la de Gómez Pereira— nos ha brindado este gran personaje, adalid del entendimiento entre las fuerzas vivas que organizan el convite. Comparte duelo artístico con el guaperas Mario Casas, que interpreta a un indeciso teniente con sueños de fotógrafo truncados por la guerra. No sé qué pensar de su actuación… cuando la veáis, me decís vuestra opinión.

Este cóctel de personajes solo puede llegar a ser explosivo. Nosotros, los espectadores, auguramos futuros desenlaces a lo largo del metraje para finiquitar la película. En un punto, me sugirió la película Evasión o victoria (1983), donde un equipo de los aliados de fútbol se enfrentaba a un equipo alemán y tenían que decidir si ganar o evadirse.

Parte del equipo de cocina. Recuerdo que un día familiar, que era mas bueno que un santo,  me dijo, yo no me dejaría operar por un medico de izquierdas. ¿Se dejará Franco preparar la cena por cocineros comunistas?

En fin, la película trata infinidad de temas que quienes tenemos reciente la lectura del libro de Uclés, o quienes somos conocedores del drama guerracivilista, tenemos muy a flor de piel. Por eso, uno no sabe si reír o llorar. Porque es tal la magnitud de la tragedia que aquí se cuece —junto a esos huevos que tanto gustan a Franco— que podemos visionar la cinta desde la seriedad más absoluta o desde una risa prudente pero constante, que no se apaga, que insiste en abrirse paso entre las sombras de la historia.

jueves, 9 de octubre de 2025

DECLARACION DE INTENCIONES DE PATRICK (Representante electo del Consejo Escolar) y Mi CESE COMO CONSEJERO ESCOLAR DEL COLEGIO SIGLO XXI

 Artículos publicados en los

 números 34 ( diciembre 2012) y 36 (junio 2013)


Como parte de mi despedida del cole estoy recuperando los artículos escritos en la revista 21 Siglos, en este caso viaje de una ida y una (rapidísima) vuelta, que diría el tío Bilbo Bolsón , y muy frustrante. Llevó en este cole dos dimisiones como Consejero y después como Interventor. Y es que uno no mide su entusiasmo o se desinfla cuando hay problemas. Tengo que recordar no tomar decisiones en caliente. Estoico cúrate a ti mismo.  En fin esto también es este colegio.


Estimados Padres-Madres:

 No sé cómo empezar estas líneas, no quiero que sea este el típico discurso post-electoral ni una frikada más de este candidato, complementaria al insólito hecho de haber hecho campaña. No quiero caer en el tópico ese de “gobernaré para todos los que me han votado y los que no me han votado”. Simplemente quería, con estas líneas, ponerme a vuestra disposición y poder transmitir vuestras inquietudes y propuestas al Consejo Escolar. 

Para lo cual propongo que la representación que me habéis conferido sea activa y vinculante, es decir, que no acabe en el hecho aséptico de haberme votado, que sería lo tradicional (esa democracia que no nos representa), sino que ése sea el principio de una participación democrática plena donde yo sea el representante de vuestras propuestas y decisiones. Sólo de esta forma me sentiré legitimado a cumplir con el mandato que me han otorgado las urnas. 

Para este proceso os habilito unos mecanismos de comunicación: email narbona__-_@gmail.com, dos teléfonos 6_ ________ y 917______, mi disponibilidad de padre de pasillo por las tardes (3 años B (Mario) y 5 años B (Rodro)) y unos mecanismos de participación: un grupo o foro en internet a la usanza de la democracia asamblearia o directa http://www.facebook.com/groups/104870299680026/ (para buscarlo en facebook escribid Asamblea Colegio Siglo XXI) y una convocatoria previa a cada Consejo Escolar, al más puro estilo Siglo XXI, es decir, lo que decíamos cuando yo era alumno de este colegio, cuando había un problema o había que tomar una decisión, eso de “lo voy a plantear en la asamblea”.



 Gracias por Vuestra Atención Patrick Narbona 

(padre de Infantil)


Unas breves palabras para anunciaros mi renuncia al cargo de consejero representante de Padres-Madres en el Consejo Escolar Las razones son sobre todo tiempo para compatibilizar esta digna tarea con la familia, el trabajo, la formación, el descanso y el tiempo libre. En su día, erróneamente, pensé que la carga del Consejo Escolar sería menor, pero me he dado cuenta de que no es así. Ya que no sólo se trata de las reuniones quincenales, sino de preparar los documentos, hacer propuestas que mejoren el cole, enterarse de lo que se cuece, de los problemas, conflictos, reunirse con los padres, sin contar con las comisiones a las que estoy adscrito y para las que afortunadamente no llegué a ser convocado... todo lo cual lleva un tiempo que no puedo asumir sin quitárselo a otras aspectos de mi vida. Todavía hoy, casi dos meses después de la renuncia, muchos Papás me conocen como Patri, el del Consejo Escolar. No obstante, estoy a disposición del colegio y de todos vosotros para trabajar en lo que se necesite. 

Patrick Narbona, padre de infantil p_______@yahoo.es


Con una foto parecida pero con dos pinchos
a esta me presente al Consejo Escolar, cartel que colgué 
de la puerta principal,
¿premonición del consejero 
de paja que fui?


jueves, 2 de octubre de 2025

TODO LO QUE (un padre­ - madre) QUISO SABER DE LA COOPERATIVA COIS COLEGIO SIGLO XXI MADRID Y NUNCA SE ATREVIÓ A PREGUNTAR

 publicado en 21 Siglos Nº 34 diciembre de 2012

Como parte de mi despedida del colegio que llega ya este año público en mi blog, artículos que he ido escribiendo para la revista del colegio.  En este concretamente se aborda el tema de la cuota de la cooperativa. Tal y como está la situación  que ha llevado  recientemente al CR a sacar un protocolo de actuación ante los impagos (que luego ha retirado para matizarlo ), quizás me anime a hacer una actualización, lo que no sé si 21 siglos me la querrá publicar. 


Frecuentemente, en el pasillo o en el parque, surgen entre los padres preguntas sobre la cooperativa que muchas veces quedan sin respuesta o se diluyen en el corrillo de turno. Me he animado a ponerlas por escrito e incluso a preguntarlas al Consejo Rector en la reunión de presentación de la cooperativa del pasado 10 de octubre de 2012. Las respuestas están sacadas de lo que dijeron los miembros del Consejo Rector presentes en aquella reunión; si alguna no es todo lo precisa que debe serlo, pido disculpas y les pido que, si lo consideran, la precisen con una respuesta más acertada y concisa. Mis valoraciones personales van en cursiva. 




1. ¿Qué supone ser cooperativista? 

No sólo supone pagar religiosamente la cuota todos los meses, sino que consiste en participar activamente en la gestión del colegio. Somos unos 480 cooperativistas. 

2. ¿Es la cuota de la cooperativa una especie de cuota de escolaridad o una aportación voluntaria? ¿Se puede desgravar? Si no es ni escolaridad ni aportación, ¿por qué se cobra por niño y no como concepto único? Por tanto, ¿tiene más votos un cooperativista que paga tres cuotas por tres hijos que uno que solo paga una?

La cuota de la cooperativa no es por la escolarización ni una aportación voluntaria. Por tanto, no se puede desgravar (aunque hay gente que la desgrava por su cuenta y riesgo). No se cobra por concepto único porque cubre parte de los gastos del alumno escolarizado. No tiene más votos un cooperativista que paga tres cuotas, ya que la cooperativa no responde a un modelo empresarial donde a más acciones más poder de decisión, sino a un modelo de gestión solidario. 

3. ¿Es obligatorio el pago? ¿Qué pasa si no lo puedo pagar? ¿Si dejo de pagar tengo derecho a que mi hijo siga escolarizado? 

Es obligatorio el pago, pero, evidentemente, si dejo de pagarla, mi hijo seguirá escolarizado, ya que su plaza está concertada con la Comunidad de Madrid (el concierto, unos 1.800.000 euros, supone el 60% de los ingresos del colegio). Al parecer existen unas becas COIS con un presupuesto anual del 1% de los ingresos de la cuota de cooperativa (estas becas se pueden solicitar en su plazo o cuando surge la necesidad). Lamentablemente, no se cubren, aunque paradójicamente sabemos que hay gente que se va del cole porque no puede pagar la cuota.

 4. ¿Los profesores con hijos escolarizados en el colegio pagan la cooperativa?

Solo pagan un 8% del total de la cuota. El colegio se hace cargo, como mejora laboral, del otro 92%.

 5. ¿Qué es el complemento COIS? ¿Existe, o es una leyenda urbana? ¿De dónde viene (compensación por no subida salarial en su momento, trabajo fuera de jornada laboral de los trabajadores, por las salidas a acampadas, granja no remuneradas…)? 

Según nos comentan en la reunión, las condiciones laborales de nuestro colegio son inmejorables, se paga bien y es un trabajo muy estable. El complemento COIS es una mejora de convenio y es algo así como un plus por la implicación con el proyecto del colegio.

 6. Un padre/madre implicado con el colegio que deja su tiempo y esfuerzo en beneficio del colegio, ¿paga la misma cuota que un padre/madre que no hace absolutamente nada? 

Evidentemente (y desgraciadamente), sí. La aportación de trabajo a la cooperativa, a las actividades del colegio, a la gestión, a las comisiones, a la organización de la fiesta…. es libre y voluntaria. Por tanto, no se obliga a ningún tipo de participación salvo, por supuesto, a la económica (cuota de la cooperativa).

 7. Con la cuota de la cooperativa, ¿se pagan únicamente las mejoras? 

No, la cuota supone unos 800.000 euros, es decir, un 25% de los ingresos del colegio. Una parte importante se dedica a las mejoras (plus de personal por encima del concierto, también llamado refuerzo), pero también cubre la beca COIS, material, actividades y otras cuestiones. 

 Como dato interesante: existe un plan estratégico en el que se ha planteado no incrementar la cuota de la cooperativa en los próximos cuatro años. 

8. ¿Qué pasa si la cooperativa tiene beneficios? ¿Se ha planteado que con los beneficios se rebaje la cuota? ¿Tenemos capacidad como cooperativa para endeudarnos? 

No hay beneficios, ya que todo se invierte en el colegio. Existe un fondo de reserva de unos 150.000 euros. Y se pidió un crédito para afrontar hace unos tres años el cambio de un muro. Hay capacidad de endeudarse, pero actualmente se prefiere no hacerlo y hoy en día tenemos unas cuentas saneadas. 

9. ¿Por qué los beneficios de la fiesta COIS no van para becas que paguen la cooperativa de las familias que no pueden pagarla? 

Sabemos que la cooperativa es solidaria hacia “fuera” pero ¿lo es hacia las familias que debido a la situación actual de destrucción de empleo y /o pérdida de poder adquisitivo a las que se les hace realmente difícil pagar las cuotas? La fiesta COIS no tiene beneficios (y eso a pesar de nuestras aportaciones familiares de tortillas, croquetas, chorizos, pimientos, mediasnoches...). Al parecer este es el primer año que los ha tenido (1600 euros). Pero, me pregunto, ¿para qué dedicarlo a pagar cuotas de las familias a quienes les resulta difícil pagarlas, cuando el presupuesto de la beca COIS no se agota? No tiene sentido dedicarlo a eso. Pero sí lo tiene emplearlo, por ejemplo, a reforzar la decisión del plan estratégico de no subir la cuota (ni siquiera actualizarla con el IPC) o incluso, por qué no, a bajarla.

 Patrick Narbona con la colaboración de Alberto Paralta (Papás de Infantil) 

Aclaraciones del Consejo Rector de 2012 (hechas a continuación del artículo) 

Queremos agradecer en primer lugar a Patrick y Alberto el trabajo de resumen de las preguntas (y las respuestas) que se hicieron en la presentación de la cooperativa a los nuevos socios, y a la redacción de la revista 21Siglos que nos haya dado la oportunidad de aclarar algunos puntos en el resumen. La publicación conjunta de ambos, resumen y aclaraciones, contribuirá sin duda a que todos conozcamos mejor el funcionamiento de nuestra cooperativa. 

En la respuesta a la pregunta seis se puede leer que La aportación de trabajo a la cooperativa [...] es libre y voluntaria. Quizá es más adecuado hablar de participación, y es libre en el sentido de que cada cual escoge cuándo, cómo y dónde participar, pero no es voluntaria. Así lo establecen los estatutos de la cooperativa en su artículo 11 y, más allá de la formalidad legal, es una idea implícita en el propio concepto de cooperativa. En nuestro caso concreto, la condición de socios de la cooperativa nos hace responsables del gobierno del colegio, de sus recursos y de la toma de decisiones vitales para su funcionamiento. Aclarada esta parte esencial del compromiso cooperativo, se entiende que la participación debe ir en función de las posibilidades e intereses de cada cual, y es en ese sentido en el que se dice que no se obliga a nadie a participar en ninguna actividad concreta.

 También queremos aclarar que una parte importante de los ingresos por cuotas de socios se dedica, además de a los conceptos que se listan en la pregunta siete, a pagar a trabajadores cuyo salario no está cubierto por el concierto educativo, ya sea total o parcialmente. No queda claro si el refuerzo del que se habla en la misma pregunta se refiere al complemento salarial que ya se mencionó antes (conocido coloquialmente como plus COIS) o a las recuperaciones, unas horas semanales que se hacen fuera del horario de clase habitual con los alumnos que lo requieren. 

Finalizamos con la reflexión final del artículo. En general, no existe una asociación de ingresos de una partida concreta (como los de la fiesta COIS, cuando los hay) a una partida de gasto determinada. El presupuesto disponible se gestiona de formal global, con criterios basados en el plan estratégico que se aprobó en la pasada asamblea general. Y en cuanto a la cuota, hay que tener en cuenta que congelarla no significa que no podamos gastar más que el año pasado. Significa que es necesario compensar por otra vía el incremento de gasto que se produce cada año debido a la inflación. Es decir, congelar la cuota implica una reducción efectiva del presupuesto. Habiendo partidas de gasto que es previsible que haya que aumentar, como la de mantenimiento -véase, de nuevo, el plan estratégico-, es prácticamente imposible que haya margen para bajar la cuota de socio

El Consejo Rector